Pedir al cielo un favor.
Miro la cancha de futbol polvorosa y el cielo nublado, me siento aun más azul que él y como ella desolado. Miro la ventana del sexto piso y el vacío me llama, me siento al borde y con certeza me duele el alma, solo la mirada sorpresiva de esa mujer me reinserta, tengo miedo de la represalia y por ello me digo despierta. No me gusta este lugar, las cosas van peor que antes, cuando cierro los ojos solo veo rostros danzantes, tengo miedo de ellos y no puedo evitarlo, me quedo quieto en la oscuridad, estoy paralizado. Si el cielo pudiera hacerme un favor, tan solo le pediré que papá y mamá se lleven bien, que ella sea alegre y que él no nos deje su ausencia tanto tiempo, que nada de lo que suceda en casa sea un impedimento para disfrutar de él sus juegos y de ella los abrazos, pues podría ser feliz si ambos me sostienen con sus manos.