Rumiante
Voy , vengo, subo, bajo, doy vueltas, me mareo, vomito, grito.
Es una cuestión propia, nada nuevo, es el miedo a pecar y su condena, a elegir, decidir, me carcome la duda de si el cielo aprueba la idea y solo quisiera no tener el grillete autoimpuesto de pretender la perfección, el camino divino e irreal, pues sé que me topare al entrar una vez más con esa sombra, con eso que aun sigo sin aceptar, con eso que también soy.
Comentarios
Publicar un comentario