Espelho

Era una noche que Dios me dio,

abro la puerta y colgado, ahí estas,

mi dulce espejo somos tu y yo,

te tomo de los bordes y comenzamos a bailar

el entorno se vuelve un salón, las luces se encienden

mientras muevo rápido los pies, 

mientras las lagrimas brillan,

te pido un consejo y te susurro 

-¿Por qué ella no me quiere? 

Si ya probe con todas las formulas

¿Por qué ella no me quiere? 


El ritmo se cuela entre mis ropas,

no dices nada, solo bailamos y bailamos

espejo mío, preciso tu consejo, 

pero el último soneto esta llegando

te miro y te vas resquebrajando

la canción termina, te vuelves arena

y yo me quedo en esta playa desolado

mirando aproximarse una vez más la marea.



Nota: Inspirado en la canción Espelho de Mariana Froes y en una noche fría.

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