Detras de la cascada

 Me bañe en la cascada de agua dulce y fría, el agua recorrió cada centímetro de mi piel, me bañe en ella porque era lo que quería, me bañe para quitar el dolor de mi ser, me bañe en la cascada porque en el estruendoso ruido del agua al caer podía gritar tanto que mis pulmones se sentían más ligeros.

Pero después de ello por primera vez me aventure a mirar detrás de la cascada, ahí encontré una cueva muy grande y oscura, tome un cachito de valor para alumbrarla, mire sus ojos grandes y profundos, mire sus dientes afilados y mudos, sus garras y pelaje hicieron temblar mis piernas, era un gran oso gris que se proponía destazarme, con los brazos firmes y el corazón agitado tome en mis manos una obsidiana y me pare de frente a él, no se como hare pero me siento listo para enfrentarlo, las agallas se encuentran en mi garganta, grito fuerte, me ensancho y avanzo con paso decidido a derrotarlo.

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