Mi profunda tristeza
Mi tristeza se quiere morir. Hoy entre lagrimas me lo confeso, me susurro al oído que la deje ir, me dijo que soy yo quien la mantiene presa. Y ¿cómo dejarla morir si siento que abandono una parte de mi? una vez más siento que me abandono al hacerlo, aun así yo también quiero que muera, pienso que es tiempo de matarla, creo en el poder de transformarla.
Sus raíces son las de un árbol viejo, profundas y fuertes, no hay hacha ni filo que pueda cortarlas de un solo tajo. Debo sumergirme, adentrarme en la historia donde se planto, no será fácil y llevara tiempo, tengo miedo.
Hoy he dado el primer paso, me adentre en ella, era muy oscura, no podía ver mas que mis pisadas que eran alumbradas por una luz desconocida, la reconocí de cara, escuche su voz y sentí su agonía, vi como el cabello se le caía, sus huesos frágiles dolían, su carne no era mas gruesa que una sabana de seda, tenia un hambre voraz pues su estomago abarcaba todo el lugar. Intente alumbrarla, pero se resistía a hacerse pequeña, a dejarme ver que hay en ella.
¿Como será el día en que muera? no podre guardarle luto, será energía que se transforma, me pregunto como será su nuevo rostro, me pregunto si al irse un vacío dejara o llegara también otro.
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