Masculinidad y alcohol
Breve reflexión acerca de la condición
masculina y su relación con el alcohol
He
decidido escribir esta pequeña reflexión después de ver a un hombre alcoholizado, apoyado en dos de sus familiares quienes lo traían de vuelta a
casa a las 6 de la mañana de un domingo. A partir de lo anterior me ha surgido
una duda sobre un hecho que me parece absurdo (sin sentido) ¿Por qué los
hombres beben hasta casi quedar inconscientes?
La
construcción masculina es sumamente agobiante, rígida y autoflagelante, se nos
omite el cuidado de nuestra persona (tanto física como emocionalmente) cuando
entramos al proceso de socialización, después incluso se nos fomenta el cometer
actos impulsivos, agresivos, violentos y absurdos, en los que ponemos en riesgo
nuestra integridad solo para medirnos con nuestros pares masculinos, (a quienes
intentamos constantemente probar que somos mejores que ellos realizando dichas
acciones) y de quienes deseamos obtener una aprobación de nuestro valor como
seres masculinos.
En
un país como lo es México, en el que el consumo de drogas como el alcohol es
casi considerado parte de la identidad nacional, se le exige al varón el
consumo regular de estas sustancias para validar su hombría, y en medida de la
cantidad que beba en comparación con los otros será puntuada su valentía y
valor masculino como menos o más alto.
Esto
es en primera instancia, pero después incluso podríamos considerar que al ser
la construcción masculina tan agobiante para el sujeto, este se ve obligado a recurrir a una de las
pocas salidas que se le han ofrecido en sociedad, es decir emborracharse, solo
en aquel estado de ebriedad se le es permitido mostrar sus sentimientos, hablar
acerca de si y de los problemas que tanto ha tenido que aparentar poder
resolverlos por si solo, pero que en esta condición se es válido admitir que no
le es posible. Es por tanto que el hombre sigue consumiéndolo y visualizándolo
como escape ante las situaciones que de algún otro modo no le serian posible
expresar abiertamente, pero después de aquella catarsis le es necesario seguir
bebiendo hasta el punto de quedar inconsciente, es solo en este acto de pulsión
de muerte que puede descansar y aliviar su cuerpo de toda carga, y por otro
lado el hecho de no recordar mucho de lo que se hizo el día anterior es
fundamental para poder seguir con su rol de hombre, ya que como no recuerda lo
que sintió, no le causa culpa por hacer aquello que para él es casi un tabú, si
recordara vívidamente que el día anterior expreso lo que siente y se mostró
vulnerable, se sentiría fatal y un poco menos hombre.
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